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“Transformamos la atención médica a través de la diversidad, la inclusión y
el compromiso público.”

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Navidad: Lo humano de Dios y lo divino del hombre

 

Cada año, los creyentes en Jesucristo celebramos su Navidad, es decir, su natividad, su nacimiento, hace dos mil años. Y aunque es una fiesta estrictamente cristiana, esta temporada de celebraciones se ha ido convirtiendo en un hecho universal. En todos los rincones de la tierra se celebra la navidad, porque - de manera más o menos consciente y conocida – toda la humanidad reconoce la grandeza y el significado de Jesús de Nazaret, quién dividió el conteo de la historia en dos partes: en años antes de su nacimiento y en años después de su nacimiento, y quien, sobre todo, nos dejó el legado de su proyecto de vida como un modelo y camino para alcanzar la verdad, humanizarnos y ser felices.

Verdad que consiste en sabernos hijos de Dios y hermanos de todos. Verdad y camino que nos desafía y empuja a construir convivencia, sociedades y un mundo mejor, más justo, más solidario, más fraterno.

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MES DE LA HERENCIA HISPANA 2024

Nuestro ser y quehacer hispano/latino, aquí y ahora.

Como todos los años, entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre, alrededor de la fecha 12 de octubre, conocida como el día de la raza o el descubrimiento de América; o – mejor – como el encuentro de dos mundos: el europeo y el americano, en los Estados Unidos de América celebramos el MES DE LA HERENCIA HISPANA. Celebración que inició en el año 1968 con una semana de la herencia hispana, siendo presidente Lyndon Johnson y que, luego, se extendió, por un mes y se aprobó como ley el 17 de agosto de 1988, durante el gobierno de Ronald Reagan

El MES DE LA HERENCIA HISPANA, es una celebración anual en la que se agradece a la comunidad hispanoamericana las contribuciones culturales y materiales al progreso y desarrollo de esta gran Nación y, al mismo tiempo, es una magnífica oportunidad para que la comunidad hispana, residente en los Estados Unidos de América, más allá de desfiles, parrandas y folklorismo, repensemos nuestra presencia en este país, renovemos nuestros primeros sueños e ilusiones al llegar a esta Nación y reemprendamos por nuevos senderos que – aquí y ahora - nos conduzcan a mejores logros presentes, para el bien común y para el bienestar y futuro de nuestras próximas generaciones.

En las últimas tres décadas, en diversas ocasiones y por diversos medios, he compartido mis inquietudes sobre los desafíos que tiene la comunidad hispana en los Estados Unidos y las luchas que tendría que dar para alcanzar una plena integración en esta sociedad norteamericana y para que le sean reconocidos y justamente valorados sus aportes – de toda índole – a la vida de esta Nación.

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UN HOMBRE, UN CRISTIANO, UN PASTOR CON AUTORIDAD

 

La gente se admiraba de cómo les enseñaba, porque lo hacía con autoridad y no como los fariseos.” (Mc 1,22). Como éste, son varios los testimonios en el Nuevo Testamento sobre la admiración que causaba Jesús de Nazaret, en su tiempo y pueblo, porque vivía, obraba y enseñaba con autoridad, a diferencia de los maestros de la ley y de los fariseos que – hipócritamente - “no hacen lo que dicen” (Mateo 23,3).

La hipocresía es la mayor causa de nuestros actuales males y la autoridad la mayor urgencia de la humanidad en nuestro tiempo. Tenemos necesidad apremiante de hombres y de mujeres que, en todos los estados de vida, en todas las instancias sociales, vivan con autoridad, con coherencia entre los hechos y las palabras. Hombres y mujeres que hagan lo que dicen, que cumplan lo que mandan, que vivan lo que creen, que practiquen lo que predican.

En estas líneas voy a hablarles de un discípulo auténtico de Jesús de Nazaret, de un hombre con autoridad, de mi amigo, el actual Arzobispo de Boston – Massachusetts, el Cardenal O´Malley, OFM Cap. cuyo lema episcopal en su escudo de armas reza: “Quod cumque dixerit facite” que, traducido al español significa: “¡Lo que digas, hazlo!

Redescubrir la figura del médico de familia confirma el derecho a la asistencia sanitaria

 

Publicamos la intervención del Arzobispo Vincenzo Paglia, Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, en el vídeo dirigido a los participantes en la conferencia internacional “¡Gracias, doctor!”, celebrada en Roma el 24 de mayo.

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Intervención del Arzobispo Paglia

 

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…con motivo de la campaña en apoyo al médico primario ¡Gracias, Doctor!

 

Durante la última década, SOMOS Community Care, una organización médica con domicilio en la Ciudad de Nueva York que, en red, agrupa a más de 2.500 profesionales con sus clínicas para la atención primaria, ha trabajado y abogado en la defensa del importante rol social que, en el campo del cuidado de la salud y de la vida, ha de volver a desempeñar el médico de familia.

En épocas pasadas, el médico primario o médico general desempeñó un lugar importantísimo en la salud de las familias y de la sociedad. El médico de la familia ejercía su función previniendo y cuidando del núcleo familiar, gracias al conocimiento de los integrantes del grupo familiar, a la cercanía y confianza entre paciente y galeno y a las ventajas de conocer la misma cultura y lengua.

En las últimas décadas, este rol médico ha sido desdeñado, menospreciado en el mundo. Los avances científicos y tecnológicos, la proliferación de instituciones aseguradoras de salud en el mundo, las especializaciones médicas, el afán de lucro, la intromisión politiquera en los sistemas de salud, la burocratización y automatización de los servicios médicos, etc… han relegado la importante e irremplazable función del médico familiar y su relación personal con el paciente.

Hoy los médicos de atención primaria en el mundo, como los asociados en SOMOS Community Care, son hombres y mujeres suficientemente probados en el ejercicio de su profesión y están actualizados permanentemente en los saberes de la ciencia médica. Son profesionales de la salud que ejercen su profesión médica en la atención a las familias, en los barrios, en la misma cultura y lengua que sus pacientes, con toda mística, profesionalismo y espíritu de servicio.

Pan y Paz se escriben con "P" de Pascua

 

En la liturgia católica, el Sábado de la Semana Santa, permanecemos en oración y silencio, junto a la tumba de Jesús y, a la medianoche, celebramos la Vigilia Pascual. Si el pueblo judío celebraba y celebra la Pascua, como fecha conmemorativa de la salida de Egipto y “paso” por el mar rojo, los cristianos celebramos la nueva Pascua como el acontecimiento más importante en la vida de los creyentes: la resurrección, el “paso”, el nuevo nacimiento (Jn 3,1-18) la renovación de la mente (Rm 12,2-3), la nueva vida, para vivir según los caminos y la lógica de Dios, la transformación de la vida que experimentaron y experimentan hoy los que se encuentran con Cristo.

“Pascua” o “Paso” a una vida nueva por la que, los cristianos, confesamos al Crucificado Resucitado, Viviente entre nosotros, Señor de la Vida y de la historia. Vida nueva y abundante (Jn 10,10) que consiste en que, ahora, podemos vivir la misma vida de Jesús en nosotros, ya no como esclavos sino como hijos, llamando a Dios: “¡Abba!”, Padre (Gál 4,6) y amándonos como hermanos. Porque en esto sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, en que amamos a los hermanos (1 Jn 3), hasta clamar, como Pablo: “Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí” (Gál 2,20).

Después de la muerte de Jesús, a los primeros discípulos de Jesús les cambió la vida. Ya no volvieron a ser los mismos. Transformación de la vida que atribuyeron “al que colgaron en un madero” (Hc 4,10), al Crucificado. Pues si el muerto nos cambió la vida es porque está vivo y ha resucitado. Transformación, vida nueva por la que lo confiesan Viviente y Resucitado. Desde entonces, la mejor prueba de la presencia de Cristo como Viviente y Resucitado en el mundo la realizan hombres y mujeres con una vida nueva, viviendo la misma vida que vivó y enseño Jesús de Nazaret, amando y sirviendo a todos.

Una Invitación Universal

 

Semana Santa” es la Semana Mayor en la liturgia católica. En ella, conmemoramos los principales acontecimientos en la vida de Jesús de Nazaret: su pasión, muerte y resurrección, que - al mismo tiempo - se constituyen en los acontecimientos por los que, sus discípulos creemos que, en seguimiento de Jesucristo, alcanzamos nuestra salvación, nuestra vida plena, abundante, eterna y feliz.

La Semana Santa se abre con el llamado Domingo de Ramos, en el que conmemoramos la entrada de Jesús a Jerusalén, aclamado por las gentes con mantos y ramos de olivo, como “el que viene en el nombre del Señor”. (Mc 11,9-10) Misma ciudad y mismas gentes que, pocos días después, serán lugar, testigos y cómplices de la condena al inocente Jesús y de su muerte en cruz.
Jueves, Viernes y Sábado de esta misma Semana, son tres días conocidos como el Triduo Pascual.

El Jueves Santo, los cristianos conmemoramos la Cena-Testamento y despedida de Jesús, en la que, nos da ejemplo de un nuevo modo de ejercer el poder sirviendo, hasta lavar los pies de sus discípulos (Jn 13) y nos deja, como nueva y única ley para sus discípulos, el mandamiento del amor. Amor que brota del reconocimiento de Dios como Padre y de todos como hermanos. Amor con el que, en adelante, sus discípulos han de entablar todas sus relaciones y será la “señal” de que son cristianos (Jn 13,35).

Sopresa! el Papa llama a la puerta

 

El documental, producido por Rome Reports, profundiza en el impacto de los numerosos encuentros personales del Papa Francisco. Individuos que han recibido su visita en sus hogares, en cárceles o en naciones asoladas por conflictos, comparten cómo dichos encuentros han transformado sus vidas.

Basta un ¡Sorpresa! El Papa llama a la puerta ha sido realizado con el apoyo de la Fundación Doctor Ramón Tallaj de Nueva York, cuyo presidente se trasladó a España para la presentación del documental.

No se pierda la oportunidad de verlo en Univision este sábado 30 de Marzo a las 12:00 del mediodía

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Con Francisco, 11 años “mar adentro”

 

El cónclave de cardenales, para la elección del nuevo Papa, eligió el 13 de marzo de 2013, al entonces Cardenal de Buenos Aires – Argentina, Jorge Mario Bergoglio, quien escogió como nombre para su pontificado el de FRANCISCO, en homenaje al “poverello” (el pequeño pobre) y santo de Asís. Nombre con el cual ya señalaba un perfil y un derrotero de lo que ha sido su vida y magisterio en estos años de ministerio petrino.

Por estos días celebramos, entonces, once años, desde que Francisco se convirtió en el primer Papa jesuita y latinoamericano en dirigir los destinos de la Iglesia para guiar a los católicos en la fe cristiana y al Vaticano como jefe de estado.

Francis, a Pope of Surprises

 

In 2023, the Church celebrated the remarkable 10th Anniversary of Pope Francis' Pontificate, marking a significant milestone in the Church's two-millennium history. As the first Latin American pope, Pope Francis has distinguished himself over the past decade through a unique blend of Jesuit principles, Latin American cultural influences, and the compassionate spirit of a good shepherd. This documentary beautifully captures the profound connection that the Holy Father shares with the most vulnerable members of society, showcasing how he serves as an inspiring figure for people around the world. Through his humility, impactful gestures, and enlightening teachings, Pope Francis has been a refreshing breeze and a guiding light for everyone, offering solace and wisdom during the challenges and uncertainties we all encounter.


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Todos nuevos para un año nuevo

 

El comienzo de un año nuevo es tiempo propicio para renovarnos, para las buenas intenciones y promesas de cambio, para pasar la página del año que termina y empezar de NUEVO. Estos propósitos e intenciones las hacemos de acuerdo con la realidad personal, familiar y social que vivimos.

Nuestro contexto nacional, internacional y mundial nos exige salir de nuestros pequeños intereses individuales para asomarnos a la ventana desde la cual podemos contemplar a la humanidad esperanzada, expectante, angustiada, atribulada, esperando mejoras, cambios, soluciones…

Nuestro momento actual está marcado por dificultades, grandes y graves problemas, brechas e inequidades que a todos nos afligen, nos interesan, nos afectan y angustian tales como la destrucción medio ambiental que se manifiesta en desastres ecológicos y en el calentamiento global, las guerras en distintos frentes del planeta, la amenaza de guerras que escalen a nivel mundial, la aterradora posibilidad del uso de armas biológicas, atómicas o nucleares.